De la página en blanco a la invitación enviada

Crear una web de boda: el camino en siete pasos

Esta página no describe un catálogo de funciones, sino un recorrido: por dónde empezáis, qué necesitáis tener a mano, qué puede esperar y en qué momento vuestro borrador se convierte en una invitación que llega de verdad a vuestros invitados. Podéis empezar cuando queráis: los primeros pasos no cuestan nada y no piden datos de pago.

Empezar antes de tenerlo todo cerrado Cambiarlo cuando queráis, verlo cuando queráis No se envía nada hasta que vosotros digáis
Pareja preparando en el portátil su propia web de boda Empezar antes de tenerlo todo cerrado No se envía nada hasta que vosotros digáis
Antes de empezar

Lo que conviene tener a mano

Nada de esto tiene que estar completo, y nada es definitivo. Se trata de no pasar la primera tarde buscando: con estas seis cosas abiertas delante, avanzáis de una sentada en lugar de parar a resolver una duda después de cada campo.

Fecha y lugar

El día, la hora y el lugar de la ceremonia. Si el sitio aún no está cerrado, basta con la ciudad: podéis completarlo más adelante cuando queráis.

Vuestros nombres, escritos como deben aparecer

La grafía que saldrá en la página y en la invitación. Parece una tontería, pero luego se repite en muchos sitios y cambiarla después resulta engorroso.

Unas frases sobre vosotros

Cómo os conocisteis, quién se lanzó, qué os une. Bastan dos o tres párrafos cortos; vuestros invitados prefieren eso a una redacción perfecta.

El orden aproximado del día

Ceremonia, cóctel, comida, fiesta, con las horas que ya conozcáis. El resto puede quedar abierto y se completa después.

Dos o tres fotos vuestras

Una imagen para la cabecera, mejor en horizontal, y algunas para vuestra historia. Los archivos grandes son mejores que los pequeños: reducir se puede, ampliar no.

Una primera lista de invitados

Los nombres y los contactos a los que queréis enviar la invitación. Esta lista no hace falta hasta el final, pero es el paso que más tiempo acaba llevando.

Si os falta algo, dejadlo en blanco. Una página a la que aún le falta un detalle sigue siendo mejor que una que nunca se empezó, y nadie salvo vosotros la ve mientras no la publiquéis.

El recorrido

Siete pasos, en este orden

Los pasos se apoyan unos en otros, pero ninguno es un punto sin retorno: podéis cambiarlo todo hasta el envío, y la página sigue siendo editable después. En cada paso se indica qué necesitáis y qué queda listo al terminarlo.

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    Crear la página

    Creáis vuestra web de boda y escribís la fecha, el lugar y vuestros nombres. Ese es todo el arranque: sin cuestionario, sin tarjeta y sin un periodo de prueba que un día se acaba.

    Para esto necesitáis: Vuestros nombres y la fecha y el lugar de la ceremonia.

    Después tenéis: Una página que solo veis vosotros y un sitio donde a partir de ahora se recoge todo.

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    Definir el aspecto

    Color, tipografía y la imagen de la cabecera. Merece la pena decidirlo pronto y luego dejarlo estar: el aspecto es la parte en la que más se atasca uno y la que menos notan vuestros invitados.

    Para esto necesitáis: Una foto vuestra, en horizontal y con buena resolución.

    Después tenéis: Una página con vuestro aire y un borrador que ya podéis enseñar.

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    Rellenar los contenidos

    Vuestra historia, el orden del día, cómo llegar y dónde aparcar, el alojamiento, el código de vestimenta y las respuestas a las preguntas que si no llegarían de una en una por mensaje. Es el paso que más tiempo ahorra: cada duda resuelta aquí ya no os la plantea nadie después.

    Para esto necesitáis: El orden aproximado del día y la dirección del lugar.

    Después tenéis: Una página que guía sola a vuestros invitados por la jornada.

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    Ver la vista previa y releer

    Mirad la página tal como la verán vuestros invitados, los dos juntos y una vez en el móvil. Los fallos que aparecen más tarde suelen ser horas y nombres de sitios, y ambos se ven justo aquí.

    Para esto necesitáis: Media hora juntos, sin nada más de por medio.

    Después tenéis: Una página que los dos firmáis.

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    Preparar la lista de invitados y la dirección

    Ahora añadís a vuestros invitados y decidís en qué dirección estará vuestra página. Las dos cosas van juntas en este punto: la dirección aparecerá en cada invitación, y cambiarla después significa volver a escribir a todo el mundo.

    Para esto necesitáis: Los contactos de vuestros invitados y una decisión sobre la dirección.

    Después tenéis: Una lista completa y una dirección que podéis enviar con tranquilidad.

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    Publicar e invitar

    Elegís vuestro paquete, publicáis la página y enviáis las invitaciones. A partir de aquí la página está accesible para vuestros invitados y las respuestas se juntan en un único sitio en lugar de en tres grupos de chat.

    Para esto necesitáis: La lista de invitados ya revisada y la decisión de que ha llegado el momento.

    Después tenéis: Invitaciones enviadas y un resumen de respuestas que se llena solo.

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    Recoger respuestas y seguir planificando

    Confirmaciones, ausencias, preferencias de menú y preguntas entran y quedan junto al nombre correcto. De esa misma lista salen luego el plano de mesas y las plantillas para imprimir del día: plano de sala, tarjetas de sitio y el resumen para el catering.

    Para esto necesitáis: Nada más. A partir de aquí la página trabaja para vosotros.

    Después tenéis: Una lista de invitados que cuadra y una planificación que parte de los mismos datos.

Los cuatro primeros pasos no cuestan nada y no piden datos de pago. Solo el envío a vuestros invitados forma parte de un paquete. Ver el precio

Orden

Tres decisiones que conviene tomar pronto

Casi todo en una web de boda se puede cambiar después. Estas tres cosas no, al menos no sin escribir por segunda vez a vuestros invitados.

Primero la dirección, después el envío

La dirección de vuestra página aparece en cada invitación, en cada reenvío y en cada captura que vuestros invitados se pasan. Si la cambiáis después, todos los enlaces enviados quedan muertos. Decididla antes de que salga la primera invitación.

Primero releer, después enviar

Una invitación solo llega una vez. Los contenidos podéis corregirlos cuando queráis, pero el mensaje que ya han recibido vuestros invitados no se puede recuperar. Leerla juntos antes de enviar es el paso más barato de toda esta lista.

Primero lo esencial, después lo demás

Fecha, lugar, orden del día y cómo llegar bastan para una invitación que funciona. La lista de regalos, las peticiones musicales y la galería pueden llegar con calma: vuestros invitados volverán a la página de todos modos.

Momentos

Cuándo toca cada paso

Aquí no trabajamos a propósito con semanas contadas, sino con lo que ya tenéis cerrado. Ese es el reloj más fiable: una boda cercana y otra todavía lejana pasan por los mismos puntos, solo que a otro ritmo.

En cuanto haya fecha

Crear la página, escribir fecha y lugar, definir el aspecto. A partir de aquí tenéis una dirección que podéis decir de viva voz cuando alguien pregunte, mucho antes de que la invitación esté lista.

En cuanto esté la lista de invitados

Completar los contenidos, releer juntos, fijar la dirección, elegir el paquete e invitar. Es la tarde en la que todo confluye, y la razón por la que los pasos anteriores merecen ir sueltos.

Mientras llegan las respuestas

Entran confirmaciones y preferencias de menú, y vosotros ampliáis detalles de cómo llegar y del orden del día. A los rezagados los avisáis directamente desde la lista, en vez de buscar en mensajes viejos quién falta por contestar.

Justo antes del día y después

De la lista de invitados sale el plano de mesas con sus plantillas para imprimir. Después de la boda, la página de invitación se convierte en una galería donde vuestros invitados dejan sus fotos.

Experiencia

Cuatro cosas que se notan demasiado tarde

Ninguna es un drama, pero cada una cuesta una tarde si aparece solo después del envío.

La dirección elegida demasiado tarde

Quien envía las invitaciones y luego cambia la dirección escribe otra vez a todo el mundo. Fijadla antes de que salga el primer mensaje.

Imágenes demasiado pequeñas

Una foto que viene de un grupo de chat suele quedarse corta para la cabecera y sale borrosa. Coged el archivo de la cámara o del fotógrafo, no el reenviado.

Contactos sin dirección de envío

Una lista hecha de nombres de pila parece completa, pero no se puede enviar a ningún sitio. Anotad ya al escribir cada nombre el contacto por el que irá la invitación.

Solo lo ha leído uno

Horas, nombres de lugares y la grafía de los nombres son los tres fallos que uno deja de ver en su propio texto. La segunda lectura no es un lujo, sino el paso con mejor resultado.

No en esta página

Lo que encontraréis completo en otro sitio

Esta página describe el camino. Tres preguntas que surgen por el camino tienen página propia, donde están resueltas del todo en vez de resumidas aquí.

Lo que cuesta todo esto

Todos los importes, lo que incluye un paquete y dónde está la frontera entre gratis y de pago.

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Lo que sabe hacer la página

El catálogo completo de funciones, del resumen de respuestas a la galería y al plano de mesas.

Todas las funciones

Por qué no hay suscripción

Una boda es una fecha, no un estado permanente. Por qué cobramos una vez y qué se deriva de ello para vosotros.

El modelo de pago
Preguntas frecuentes

Preguntas que surgen antes del primer paso

Para arrancar basta una tarde juntos: crear la página, definir el aspecto y escribir la fecha y el lugar. Completa lo estará a lo largo de las semanas siguientes, según vayáis añadiendo detalles ya cerrados. El envío a los invitados es después un paso corto e independiente.

Sí, y para eso está pensado el orden de arriba. Al principio solo necesitáis vuestros nombres y una fecha. Lugar, orden del día, cómo llegar y lista de invitados se suman cuando estén: hasta el envío, la página es un borrador que solo veis vosotros.

Crearla, darle forma y ver la vista previa en directo no cuestan nada, de forma permanente y sin datos de pago. Se paga solo cuando queréis invitar de verdad a vuestros invitados; los importes y lo que incluye cada uno están completos en la página de precios.

Primero lo esencial (fecha, lugar, orden del día, cómo llegar), después el aspecto, después la relectura juntos, después la lista de invitados y la dirección, y solo entonces el envío. La dirección y el envío son los dos puntos que dan trabajo a posteriori; todo lo demás se cambia cuando queráis.

Vuestros nombres con la grafía que queráis, la fecha y el lugar de la ceremonia y una foto con buena resolución. Todo lo demás (orden del día, cómo llegar, alojamiento, lista de invitados) lo podéis añadir en cuanto esté cerrado.

Los contenidos sí, siempre: vuestros invitados ven siempre el estado actual, porque abren la página en lugar de leer un archivo adjunto. Lo que ya no deberíais cambiar es la dirección, porque aparece en cada invitación ya enviada.

Empezad por el primer paso

Crear la página, escribir la fecha, elegir el aspecto: esa es la tarde después de la cual todo lo demás va más fácil.

Empezar gratis

Sin datos de pago y sin límite de tiempo. No se envía nada hasta que vosotros queráis.