Bodas de brillantes: cómo se llaman y cómo se celebran 75 años de matrimonio

Bodas de brillantes: cómo se llaman y cómo se celebran 75 años de matrimonio

9 min de lectura

Los setenta y cinco años de casados son las bodas de brillantes en las listas en español, de España a México y Argentina. Un brillante es un diamante tallado con muchas facetas, así que la fecha es pariente de las bodas de diamante de los sesenta. Tres cuartos de siglo de matrimonio son raros: la pareja suele rondar los noventa y cinco, y las celebraciones son cortas y pequeñas.

¿Planificas la boda de tus sueños?

Crea tu propio sitio web de boda en minutos – con RSVP, galería de fotos y más.

Crear sitio web de boda

Quien se casó a los veinte años tiene noventa y cinco en su 75 aniversario. Los hijos mayores suelen pasar de los setenta, los nietos están en la mediana edad, y alrededor de la mesa puede haber cuatro generaciones. Las bodas de oro quedan un cuarto de siglo atrás, y parte de lo que entonces era posible ya no lo es. No es motivo para dejar pasar el día, pero sí para planearlo de otra manera.

Esta guía aclara el nombre, resume qué se puede pedir y cuándo, y propone un día que respete las fuerzas de la pareja, con felicitaciones, regalos y los casos especiales. Los aniversarios anteriores están en la lista de los aniversarios de boda.

1. Brillantes: el nombre de los setenta y cinco

Las listas que se usan en España, México y Argentina dan brillantes a los setenta y cinco años; alguna lo escribe en singular, bodas de brillante. Un brillante no es una piedra distinta, sino un diamante u otra gema tallado de una forma concreta, con muchas facetas para que brille lo más posible. El brillante redondo moderno, de 57 o 58 facetas, sigue la talla que Marcel Tolkowsky definió en 1919. La imagen para setenta y cinco años es clara: el mismo diamante de las bodas de diamante, quince años más trabajado.

Las listas inglesas tradicionales llaman a los setenta y cinco diamond, como a los sesenta, y en listas traducidas del inglés aparecen también como bodas de diamante. Las familias suelen resolverlo diciendo el número: «nuestros 75» se entiende mejor que «nuestras bodas de diamante» cuando las de verdad fueron hace quince años.

En los países de lengua alemana los setenta y cinco tienen nombre propio, la Kronjuwelenhochzeit o bodas de las joyas de la corona: algo raro, insustituible, que se hereda de generación en generación en vez de llevarse puesto. Más allá de los setenta y cinco, los nombres se van acabando: las listas en español dan roble o castaño a los ochenta, y alguna llega al mármol a los ochenta y cinco y al granito a los noventa.

A los setenta y cinco años la historia ya no es solo suya. Es de todos los que están sentados a la mesa.

2. Qué se puede pedir y cuándo

Tampoco a los setenta y cinco llega nada solo: que hubiera algo por los setenta no significa que se repita, y cada aniversario es una petición nueva.

  • Vaticano: el pergamino con la bendición apostólica de la Limosnería Apostólica se expide también para los setenta y cinco años. Se encarga en su web, que tiene versión en español, y llega por mensajería en unos treinta días; lo recaudado va a las obras de caridad del Papa.
  • Parroquia: una misa de acción de gracias o una bendición, en la iglesia o, si la pareja no puede moverse, a veces en casa o en la residencia. Se pide con semanas de antelación.
  • Ayuntamiento, en España: algunos homenajean a sus parejas veteranas con un acto anual e inscripción previa. León, por ejemplo, lo hace con las bodas de oro, de diamante y de platino, y pide DNI y libro de familia; conviene preguntar si admiten a quien ya pasó de esas fechas.
  • Latinoamérica: si existe algún reconocimiento, es local; se pregunta en la municipalidad, la alcaldía o la parroquia.
  • Casa Real: no publica ningún procedimiento para pedir felicitaciones por aniversarios de boda, a diferencia de la monarquía británica.

Juntando plazos sale una regla sencilla: empezar a prepararlo dos meses antes. Eso deja margen para el mes que tarda el pergamino, para los plazos de inscripción de los homenajes y para encontrar el libro de familia o pedir la partida de matrimonio al Registro Civil.

Los homenajes municipales son actos públicos; si la pareja prefiere discreción, conviene preguntarlo antes de inscribirse.

2. Qué se puede pedir y cuándo — Bodas de brillantes: cómo se llaman y cómo se celebran 75 años de matrimonio

3. Celebrar hacia los noventa y cinco: administrar las fuerzas

A esta edad, la energía es lo más escaso del día. Por eso se empieza por una pregunta, no por la lista de invitados: ¿qué momento sería el más importante para ellos? Una visita en particular, una canción, una bendición, una foto con todos los bisnietos. Todo lo demás se construye alrededor.

  • De sesenta a noventa minutos de compañía bastan para muchas personas muy mayores. Quien quiera quedarse más, que se turne con otros.
  • Un entorno conocido gana a cualquier restaurante: su propia casa, su habitación o la sala de la residencia. Los viajes, las escaleras y los baños desconocidos gastan fuerzas que luego faltan en la mesa.
  • Una persona dirige el día. Recibe a la gente, está atenta a las señales de cansancio y cierra con cariño cuando toca.
  • Un solo discurso. Un brindis de dos minutos dice más que tres discursos, y los consejos para escribir un discurso que funcione valen a los noventa y cinco igual que en una boda.
  • En una residencia, acordarlo pronto. Las rutinas de cuidado, las comidas y el descanso marcan el marco; hay una lista de lo que conviene aclarar en la guía de los 67 años de casados.

Grabar la historia de la pareja

Un aniversario tan largo es también un motivo para escuchar. Muchas veces nadie ha apuntado nunca cómo se conocieron o dónde vivieron primero. Funciona mejor en las semanas anteriores, en varias conversaciones cortas: un nieto hace las preguntas y un móvil graba las respuestas, con el permiso de la pareja. Las buenas preguntas son abiertas y sencillas:

  1. ¿Dónde y cómo os conocisteis?
  2. ¿Cómo fue el día de vuestra boda, y cuánto costó?
  3. ¿Dónde estuvo vuestra primera casa?
  4. ¿Cuál fue el año más difícil, y qué os mantuvo juntos?
  5. ¿Qué le diríais hoy a una pareja joven?

Las respuestas pueden dar para una lectura breve ese día y, sobre todo, para una grabación que la familia seguirá escuchando dentro de décadas.

4. Felicitaciones para las bodas de brillantes

Las tarjetas para unos setenta y cinco años las escriben a menudo personas que ya son mayores: hijos, hermanos, vecinos de toda la vida. El tono puede ser sencillo y cálido. Cómo se estructura una tarjeta está en qué escribir en una tarjeta de boda. Textos propios, para usar libremente:

  • De un hijo o una hija: «Queridos papá y mamá: yo ya tampoco soy joven, y todavía no he visto nada mejor que vosotros dos juntos. Setenta y cinco años. Gracias por dejarnos formar parte.»
  • De los nietos: «Queridos abuelos: lo que construisteis en setenta y cinco años sostiene hoy a cuatro generaciones. Os celebramos, y os estamos más agradecidos de lo que sabemos decir.»
  • De los bisnietos, dictado: «Sois el rey y la reina de nuestra familia, así que hoy os toca una corona a cada uno. Y muchos besos.»
  • De vecinos o de la parroquia, formal: «Nuestra más cordial enhorabuena por sus 75 años de matrimonio. Tres cuartos de siglo juntos son un tesoro que brilla mucho más allá de su familia.»
  • Del personal de la residencia: «Vemos cada día con cuánto cariño os tratáis. Felices bodas de brillantes de parte de todo el equipo.»
  • Corta, para las flores: «75 años. Sois los brillantes de esta familia.»

Si usáis uno de estos textos, añadid un recuerdo que solo compartáis vosotros con la pareja. En Latinoamérica, el «vosotros» pasa a «ustedes». Hay más textos para cualquier aniversario en las felicitaciones de aniversario de boda.

4. Felicitaciones para las bodas de brillantes — Bodas de brillantes: cómo se llaman y cómo se celebran 75 años de matrimonio

5. Regalos y casos especiales

Qué regalar a los setenta y cinco años

A esta edad casi nadie necesita cosas. Los mejores regalos duran sin ocupar sitio:

  • Hasta unos 30 €: sus bombones favoritos en una lata bonita, flores en blanco y dorado, una corona de papel para cada uno para la foto, pero solo si tienen sentido del humor para ello.
  • Unos 30 a 100 €: las historias grabadas, pasadas a limpio en letra grande y encuadernadas en un librito, con una copia para cada hijo; la foto de la boda enmarcada junto a una actual.
  • Entre toda la familia: una foto de cuatro generaciones, hecha por un fotógrafo que vaya a casa o a la residencia y termine en un cuarto de hora.

Casos especiales

  • Uno de los dos está en el hospital. La celebración se convierte en una visita de quince minutos junto a la cama, con flores y una tarjeta, acordada con la planta. Lo demás puede venir después.
  • Solo vive uno de los dos. La fecha sigue importando a quien queda: una visita con fotos antiguas suele ser más bienvenida que un silencio discreto.
  • Uno de los dos ya no reconoce a todo el mundo. Pocos invitados y conocidos, sin programa, con mucho tiempo. Quien lleve tiempo sin ver a la pareja, que pregunte antes cómo están las cosas.
  • La pareja no quiere celebrarlo. También hacia los noventa y cinco rige la regla: quien no quiere celebrar, no celebra. Una tarjeta, una llamada y una visita bastan.

Los setenta y cinco años de casados son las bodas de brillantes, el diamante tallado, en las listas en español; en inglés vuelven a ser diamond, como los sesenta, y decir «75» evita el lío. No llega ninguna felicitación sola: el pergamino papal, la misa de la parroquia o el homenaje municipal se piden, y empezar dos meses antes cubre todos los plazos. Que el día sea corto, en un sitio conocido y construido alrededor de un momento; el mejor regalo es escuchar y guardar la historia de la pareja.

Todo para la boda

Invitaciones y textos

Encontrad las palabras adecuadas para vuestra invitación.

Como invitado a una boda

Escribid una felicitación personal y elegid un regalo con cariño.

Aniversarios de boda

Descubrid los nombres, las tradiciones y las ideas para cada aniversario.

¿Planificas la boda de tus sueños?

Crea tu propio sitio web de boda en minutos – con RSVP, galería de fotos y más.